Roblox es una plataforma digital que permite la creación de mundos interactivos, donde los usuarios pueden tanto desarrollar sus propios juegos como participar en experiencias creadas por otros miembros de la comunidad. Este modelo de contenido generado por usuarios ha favorecido su crecimiento exponencial, especialmente entre públicos jóvenes.
La economía interna de la plataforma se basa en los Robux, una moneda virtual que no solo permite la compra de objetos, sino que constituye el principal medio de monetización para los creadores, quienes obtienen ingresos a través de microtransacciones dentro de sus juegos. No obstante, Roblox ha estado envuelta en diversas controversias relacionadas con los tipos de contenido permitidos, la gestión de las interacciones entre usuarios y las condiciones de remuneración de los desarrolladores.
Juegos inapropiados
Una de las principales preocupaciones actuales es la proliferación de juegos con mecánicas similares al juego de azar, lo que plantea riesgos asociados a la ludopatía en jóvenes. Según datos publicados por el medio argentino Página 12, a partir de 9.000 encuestas realizadas en 2024 a personas de entre 15 y 29 años, el 40% de los adolescentes declaró haber apostado recientemente, y tres de cada cuatro dedican hasta dos horas diarias a esta actividad. En este contexto, resulta preocupante que las políticas de Roblox no prohíban explícitamente la creación de experiencias que simulan apuestas, siempre que no impliquen dinero real, sino el uso de Robux.

Esta situación adquiere mayor relevancia si se considera el perfil demográfico de la plataforma. Según informes dirigidos a inversores, aproximadamente el 67% de los usuarios de Roblox son menores de 16 años, y cerca del 55% son menores de 13. Además, el proceso de registro no exige necesariamente un correo electrónico, lo que facilita el acceso de menores sin mecanismos estrictos de verificación de edad.
Actualmente, no existen controles efectivos que impidan a los menores acceder a juegos con contenido potencialmente problemático. Para comprobar esto, se ha creado una cuenta con un año de nacimiento reciente, y ha sido posible acceder a este tipo de experiencias ya que no presenta ningún tipo de restricciones. Aunque Roblox requiere verificación de edad para habilitar funciones como el chat, este requisito no se aplica al acceso a los juegos.

Finalmente, la implementación de sistemas de verificación en el chat responde, en parte, a la necesidad de mitigar riesgos asociados a la seguridad de los menores, ya que se han detectado redes de comportamiento depredador dentro de la plataforma.

Sin embargo, este tipo de medidas puede resultar fácilmente eludible, ya que en los procesos de comprobación de edad mediante cámara algunos usuarios han logrado saltárselos simulando rasgos faciales, como una barba dibujada. Esto pone de manifiesto la necesidad de reforzar las medidas de protección y moderación en entornos digitales frecuentados mayoritariamente por población infantil.
Grooming y pedofília
El grooming es un proceso mediante el cual un adulto establece una relación de confianza con un menor con el objetivo de explotarlo sexualmente. Este fenómeno se ha visto intensificado en plataformas digitales de gran alcance, especialmente en entornos de videojuegos en línea. Según datos recientes, en 2020 plataformas como Roblox alcanzaron decenas de millones de usuarios, una parte significativa de ellos menores de 13 años, lo que incrementa su vulnerabilidad ante este tipo de conductas.
Investigaciones periodísticas, como la publicada por Bloomberg en 2024, han evidenciado graves problemas de seguridad en estos entornos. En particular, se documentaron casos en los que adultos, incluidos desarrolladores de la propia plataforma, utilizaron los chats del juego para emitir comentarios de carácter sexual, racista y homófobo. Estas situaciones reflejan no solo la existencia de comportamientos inapropiados, sino también deficiencias en los sistemas de moderación y protección de los menores dentro de estas comunidades digitales.
La gravedad de esta problemática ha alcanzado tal nivel que algunos creadores de contenido han decidido intervenir activamente. Un caso destacado es el de un youtuber que se infiltra en la plataforma haciéndose pasar por un menor con el objetivo de identificar y exponer a posibles depredadores. Esta iniciativa está motivada por su propia experiencia, ya que afirma haber sido víctima de abuso en Roblox durante su infancia por parte de un desarrollador reconocido dentro de la comunidad. Actualmente, colabora con cuerpos policiales de distintos estados de Estados Unidos para denunciar estos casos.
No obstante, el propio creador ha señalado que, cuando intentó denunciar su caso a Roblox en el pasado, la empresa no tomó medidas al respecto. Esta falta de respuesta institucional fue lo que le llevó a actuar por su cuenta.
Tras hacerse pública su actividad, Roblox decidió cerrar su cuenta y emitir una advertencia legal, amenazando con posibles acciones judiciales. Este tipo de respuesta ha generado críticas, ya que puede interpretarse como una priorización de la protección del modelo de negocio y la imagen de la plataforma por encima de la seguridad de los menores.